jueves, 17 de mayo de 2012

¿Sueño o pesadilla?


Miré el reloj: las 03:41, abrí la puerta y salí. Antes de empezar a correr me giré y me quedé paralizado mirando la puerta, aquella puerta de madera que me había mantenido alejado del mundo durante 16 años.


De repente, los recuerdos de aquella trágica y oscura infancia empezaron a brotar en mi cabeza.


Tenia siete años y llegaba a casa. "Papa -decía yo- ya me han dado las otas, todo nueves menos un ocho" "¿Pero que notas son estas? Ningún diez y un ocho, a ver si te esfuerzas ¡Que nunca haces nada!" Me miró con la misma cara de desprecio de siempre, abrió la puerta y se fue.


Las lagrimas volvían a deslizarse por mis mejillas como habían estado haciendo durante mis ultimas noches. Estaba harto, no podía aguantar mas, la rabia y la ira estaban empezando a surgir en mi sustituyendo el dolor y la tristeza, así que empecé a correr hacia la carretera y me dirigí cuesta abajo.


Las calles estaban oscuras, apenas iluminadas por las pocas farolas encendidas que emitían una luz parpadeante reflejando cada gota caída a causa de la lluvia.


Seguía corriendo cuesta abajo cuando los recuerdos se volvieron a apoderar de mi mente.


"Eres un inútil, no eres más que un mentiroso en el que no se puede confiar, nunca has sabido hacer nada bien y no aprendes. No eres más que escoria, nunca has sido nadie y nunca lo seras"


Sacudí la cabeza. Las lagrimas volvieron a brotar. Aquellas palabras habían retumbado en mi cabeza desde los nueve años. " Nunca has sido nadie y nunca lo seras" La ira se había apoderado de mi completamente y no podía parar de correr.


Iba corriendo con tal fuerza que no preste atención al camino y me tropecé, con tan mala suerte de darme en la cabeza contra el bordillo.


La sangre empezó a surgir y mi vista se volvió borrosa. Había caído mirando la carretera y me di cuenta de que dos luces se acercaban con rapidez mientras un sonido aturdidor sonaba fuertemente. Antes de que la vista se me oscureciera del todo y perdiera la conciencia conseguí esbozar una sonrisa y decir:


- Gracias...


De repente me desperté, estaba tumbado en mi cama mirando el techo, solo había sido un pesadilla... ¿o un sueño?

La vida es un juego

Un gran amigo, y a la vez un persona muy sabia me dijo una vez: "La vida es un como un juego de ajedrez...

He de admitir que al principio no lo entendí, pero a lo largo de los años me he dado cuenta de que todo lo que me dijo era verdad, como siempre...

En primer plano se encuentra los peones,muchos piensan que por ser los más pequeños son los más insignificantes, que no son más que un estorbo, pero se equivocan... Son aquellos con los que empiezas el juego, los primeros que mueren por proteger los suyos, aquellos que solo miran para delante, y a pesar de ser un tanto débiles, hay que tener en cuenta que si cumplen su objetivo de llegar a la meta, se convierten en los mas fuertes.

Por otro lado están las torres, aquellas murallas altas que fortifican el reino, que se encargan de la defensa,son libres de moverse cuanto quieran, pero no como quieran, se rigen por las reglas del juego, y solamente pueden seguir el camino recto que se les marca, nunca doblarse.

También están los alfiles, otras piezas capaces de moverse libremente, pero tienen un problema,al principio de la partida son colocadas en las dos franjas que dividen el jugo, blanco y negro, y no importa su opinión, nunca van a ser cambiados, por mucho que insistan.

Como no, los caballos, aquellos que puedes dar mucho juego y que pueden eliminar a los adversarios más duros, pero no te fíes mucho, como ya se sabe, pueden saltar por encima de todos, incluso de los suyos.

Para terminar, una ficha de las más importantes en todo le juego es el rey, aquella que cuando cae finaliza la partida, ya que el objetivo es acorralarlo... pero como todo rey, tiene su reina, y esta es la verdadera pieza clave, por que con ella puedes hacer frente a todo, pero si te la quitan te vuelves débil, vulnerable y todo el juego se complica.

Aquel sabio tenia razón, aun recuerdo la reflexión con la que termino su charla:
... la única diferencia es que nosotros tenemos el defecto de juzgar a las personas, de separarlas, pero en el ajedrez, se gane o se pierda, peón y rey siempre terminan en la misma caja."

lunes, 7 de mayo de 2012

No somos más que meros ilusos...

Todos queremos que nuestros sueños se hagan realidad, todos deseamos que aquello que nos hace feliz se cumpla, pero eso no siempre ocurre, y a decir verdad, no ocurre nunca.

Las personas tienen sueños, metas que conseguir, objetivos por los que luchar, y eso es bueno ya que es lo que realmente hace que nos sintamos vivos... pero hay que ser realistas, no todo es posible, ya que hay sueños inalcanzables. Todos tenemos sueños que sabemos que nunca vamos a realizar, sueños que se nos quedan grandes, sueños imposibles, y lo mas triste es que son estos los que realmente nos hace felices... pero a pesar de todo, tenemos la vaga ilusión de creer en ellos, por que siempre hay luz, por muy pequeña que sea, que alumbra en lo más profundo de la oscuridad, siempre hay algo que te anima a seguir luchando cunado todo esta perdido, y eso lo causa aquel sentimiento que nos controla... la esperanza.

La esperanza es aquella voz interior que te dice que todo es posible, y te convence de ello. Aquella voz que juega contigo y mueve tus cuerdas como si fueras una marioneta, aquella que te ilusiona... y tu no puedes hacer nada al respecto, ya que te dejas guiar por ella.

Puede conseguir llevarte al cielo o al infierno, puede elevarte o hundirte, puede darte fuerzas o volverte vulnerable, puede convertirte en invencible o en invisible, puede entregarte la felicidad o sumergirte en la tristeza, puede hacerte reír o llorar, puede hacerte soñar o tener pesadillas... puede hacerte volar pero también estrellarte, por que la esperanza lo es todo y nada a la vez.

Es una lucha constante contigo mismo, mientras tu te intentas convencer que aquello que quieres no puedes conseguirlo para no sufrir más, ella te anima y te convence de que existe posibilidad, de que puedes conseguirlo y de que nada es imposible, hasta que chocas con la realidad y te das cuenta de que todo es mentira... y es verdad la esperanza es lo ultimo que se pierde, por que cuando no queda nada es a lo ultimo que se recurre, y eso nos convierte en unos meros ilusos.