Por eso quería decirte que, ahora que el bache lo tienes tu, yo te sacare, que te ayudare en lo que pueda y que haré todo lo que este en mi mano, como has echo tu. No te preocupes por problemas tontos, no merecen la pena, veras como todo termina como debe, por que las cosas son así, el tiempo es necesario para hallar la solución a algunos problemas. Después de la tormenta lleva la calma, pero siempre quedan charcos ¿Te suena? Me la dijistes aquella tarde, llena de risas y tonterías en la que se pasaron las horas volando. Terminaré esta frase, como bien se sabe, después de la tormenta viene el sol, y este hará desaparecer esos charcos, estoy seguro... por que hay algunas cosas que si se pueden remediar. Que cuatro años pasados malos no marquen una vida entera, una vida que merece la pena vivirla, por que solo hay una. Así que quiero que estés bien, que recuperes esa felicidad y despreocupación que tenias, y esa manera de ver la vida de forma fantástica, y no en blanco y negro... por que esto solo es una mala racha.
Cuando te sientas mal y tengas ganas de llorar, cuando creas que no puedes aguantar tanta rabia y quieras tirar la toalla, lee esto. Todo tiene un motivo por el cual pasan las cosas y que el final no te preocupe por que, tenlo muy presente, no estas sola y tampoco lo estarás, por que aun que no sea de mucho me tendrás a mi.
Termino esta carta deseándote suerte y esperando a que nos volvamos a ver, para charlar de los viejos tiempos, atentamente: una tercera persona.