miércoles, 14 de marzo de 2012

Hogar... dulce hogar...

Como un cuento de hadas... demasiado bonito para ser verdad. En un maravilloso mundo me veía rodeado de colores, casa uno reflejando la tranquilidad en la que me encontraba, cada uno reflejando rayos de esperanza que volvía a nacer en mi interior...
Cada deseo en el que me veía envuelto durante largas horas alegres aquellos días donde el sol se posaba en el punto más alto y ni el mayor de los rascacielos era capaz de elevarse tan alto y tapar aquel resplandor que se filtraba en cada rincón oscuro para hacerlo desaparecer...
Cada sueño irreal creado por una mente aventurera y enloquecida que aprovechaba cada segundo de aquella ilusión como si fueran los últimos minutos de vida...
Cada risa cometida aquellas tardes de tonterías donde nos burlábamos de todos, nos reíamos de todos, donde aprovechábamos todo...

Pero no todos los cuentos de hadas tienen un final feliz, no todos los príncipes terminan el resto de su vida con la princesa a la que ama comiendo perdices, no siempre el protagonista salva el mundo y es aclamado por todas las personas que confiaron, en él, sus vidas... No siempre es verdad todo lo que cuentan... ¿Quien te dice que esas perdices no estaban envenenadas a modo de venganza?¿Quien te dice que aquella persona que salvo a todos luego no fue olvidada y marginada?

Aquellos días de felicidad se acabaron,de nuevo vuelvo a sumergirme en mi mundo de sombras, donde aquellos bonitos colores brillantes han ido ennegreciendo hasta desaparecer.. donde aquellos deseos, perdidos en el tiempo, no han vuelto a ver salir del sol... aquellos sueños, ¿Que es eso? no recuerdo el significado de sueño, mis noches solo conocen la humedad de loas lagrimas derramadas sobre la almohada... ya no se expresa sonrisa alguna en mi rostro, no hay motivos.

Querido mundo de sombras, ya estoy aquí, he vuelto a casa...

No hay comentarios:

Publicar un comentario